organizar zapatos

¿Cómo organizar zapatos?

El desafío de organizar zapatos es un dilema común para muchos. Ya sea que tengas una colección variada de calzado o simplemente busques maximizar el espacio en tu hogar, encontrar formas efectivas y prácticas de organizar tus zapatos puede marcar la diferencia en la apariencia y funcionalidad de tu espacio. 

¿Por qué es importante organizar zapatos? 

Organizar los zapatos no solo contribuye al orden general del hogar, sino que también ofrece varios beneficios importantes:

  • Preservación del calzado: al organizar los zapatos adecuadamente, se reduce el riesgo de daños, deformidades o arrugas en el calzado. Los pares almacenados de manera desorganizada o amontonados tienden a sufrir más desgaste, lo que puede acortar su vida útil.
  • Facilita la selección: mantener los zapatos organizados hace que sea más fácil elegir el par adecuado para cada ocasión. Al poder ver claramente cada opción, se ahorra tiempo y esfuerzo al buscar el calzado deseado.
  • Higiene y cuidado: un almacenamiento adecuado ayuda a mantener los zapatos libres de polvo, humedad y otros agentes que puedan dañarlos. Además, reduce la posibilidad de que bacterias y hongos se acumulen, lo que contribuye a la higiene del calzado y la salud de los pies.
  • Maximización del espacio: organizar los zapatos de manera eficiente maximiza el espacio disponible. Esto es especialmente útil en espacios pequeños donde la optimización del almacenamiento es fundamental.
  • Mejora del ambiente: un espacio ordenado y organizado transmite una sensación de armonía y tranquilidad. Mantener los zapatos ordenados contribuye a una sensación general de limpieza y cuidado en el hogar.
  • Preservación de la apariencia: a mostrar tus zapatos de manera ordenada y estilizada, no solo los mantienes en buen estado, sino que también contribuyes a la estética general del espacio.

Formas creativas de organizar zapatos

Descarta los que no utilices

Realizar una revisión periódica de tu colección de zapatos te permite identificar aquellos pares que ya no usas. Descarta aquellos que estén deteriorados, rotos o que ya no se ajusten a tu estilo actual. Esto no solo libera espacio, sino que también simplifica tu elección diaria, al tener solo lo que realmente usas y disfrutas.

¿Qué tener en cuenta antes de tirar un zapato? 

  • Estado general: evalúa el estado general del zapato. Si están rotos, desgastados más allá de una reparación razonable o tienen daños estructurales que comprometan su comodidad o seguridad al usarlos, es probable que sea momento de deshacerte de ellos.
  • Comodidad: si los zapatos te causan molestias, rozaduras o han perdido su forma original, es posible que no valga la pena conservarlos, especialmente si esto afecta tu bienestar al usarlos.
  • Frecuencia de uso: si han pasado meses o incluso años sin que uses un par específico, es probable que no formen parte de tu rotación habitual. En este caso, considera si realmente los necesitas o si podrían ser más útiles para alguien más.
  • Tendencia o estilo actual: los zapatos que ya no se ajusten a tu estilo o que estén fuera de moda pueden no ser la mejor elección si buscas mantener un armario más actualizado y funcional.
  • Posibilidad de reparación: a veces, los zapatos pueden tener pequeños problemas que pueden ser arreglados, como un cambio de suela, reparación de costuras o reemplazo de cordones. Si el problema es solucionable y los zapatos aún tienen vida útil, considera la posibilidad de repararlos antes de desecharlos.
  • Valor sentimental o especial: si un par de zapatos tiene un valor sentimental o un significado especial para ti, como recuerdos de un evento especial o regalos importantes, quizás quieras conservarlos por razones emocionales más allá de su utilidad práctica.

Antes de tirar un par de zapatos, evalúa estos aspectos para asegurarte de que su descarte sea una decisión consciente y que se alinee con tus necesidades y valores. Siempre que sea posible, considera donarlos o reciclarlos en lugar de desecharlos directamente, así pueden encontrar un nuevo propósito o ser reutilizados por alguien más.

Guarda en la parte inferior del armario los que uses menos 

Los zapatos menos frecuentes o de temporadas específicas pueden almacenarse en la parte inferior del armario o en estantes más bajos. Colocarlos en cajas o contenedores etiquetados facilita su identificación y protege los pares menos usados, manteniéndolos en buenas condiciones para cuando los necesites.

Separarlos por categorías a lo Marie Kondo

Organizar los zapatos por categorías te ayuda a visualizar mejor tu colección. Puedes clasificarlos según su uso: zapatos formales, informales, deportivos, etc. También puedes dividirlos por temporada, facilitando encontrar el calzado adecuado en cada ocasión. O por color, forma, año… como prefieras, el caso es categorizar.

Las cajas, muy útiles 

Guardar los zapatos en cajas transparentes o etiquetadas no solo protege el calzado del polvo y la humedad, sino que también te permite ver rápidamente lo que hay dentro. Etiquetar las cajas con fotos o descripciones de los zapatos contenidos facilita la identificación y selección de los pares que deseas usar.

Si no lo ves, no lo usas 

Exhibir tus zapatos en estantes abiertos o repisas visibles te recuerda qué pares tienes disponibles. Al tenerlos a la vista, es más probable que elijas variedad de zapatos en lugar de usar los mismos pares una y otra vez. Esto ayuda a maximizar el uso de tu colección y evita que algunos pares queden olvidados en el fondo del armario.

Armario con separadores 

Los armarios con separadores ofrecen versatilidad al permitir ajustar el espacio entre los estantes o agregar divisiones adicionales según el tamaño y tipo de zapatos. Puedes separar los tacones de las zapatillas deportivas o botas altas, manteniendo cada par organizado y fácil de encontrar.

Repisa en la puerta 

Estas repisas o bolsillos para zapatos se cuelgan en la parte interior de las puertas del armario o habitación. Son ideales para guardar zapatos pequeños o accesorios como sandalias, zapatillas o artículos de limpieza para el calzado, maximizando el espacio vertical y manteniendo los zapatos fuera del suelo.

Cajas transparentes con adhesivo 

Las cajas transparentes permiten una rápida identificación del calzado guardado, protegiéndolo del polvo y la humedad. Colocar etiquetas adhesivas en las cajas facilita el reconocimiento de cada par, facilitando la búsqueda y manteniendo los zapatos en perfecto estado.

Estante de madera

Los estantes de madera ofrecen una solución robusta y estéticamente atractiva para organizar zapatos. Pueden variar desde estantes apilables hasta estantes individuales, proporcionando una exhibición ordenada y accesible para diferentes tipos de calzado.

Reciclaje de latas

Decorar y reutilizar latas de conserva como organizadores de zapatos es una opción creativa y sostenible. Puedes colocar estas latas en estantes o repisas para almacenar zapatos más pequeños, como bailarinas o sandalias, agregando un toque único a la decoración.

Organizadores de tela 

Estos organizadores con compartimentos individuales son ideales para guardar zapatos más pequeños, como flats o zapatillas. Se cuelgan en barras o se colocan en estantes, maximizando el espacio y manteniendo los zapatos ordenados.

Repisas coloridas 

Las repisas de colores vibrantes no solo son funcionales sino también decorativas. Agregar un toque de color al espacio de almacenamiento de zapatos puede alegrar la habitación, especialmente si se combinan con la decoración existente.

En escalera 

Utilizar una escalera de madera como estantería para zapatos es una opción original y estilizada. Puedes colocar pares de zapatos en los escalones, creando una exhibición elegante y práctica.

Tacones en estantes 

Los estantes específicamente diseñados para tacones están inclinados para mantener los zapatos en posición vertical. Esto ayuda a preservar la forma de los tacones altos y facilita la visualización y selección de pares.

Gabinete especial 

Los gabinetes diseñados para zapatos pueden incluir compartimentos ajustables o estantes específicamente diseñados para diferentes tipos de calzado. Son una opción integral para almacenar y proteger los zapatos del polvo y la humedad.

Estante grande 

Los estantes amplios son útiles para almacenar varios pares de zapatos en un solo lugar. Pueden ser modulares o de una sola pieza, adaptándose a diferentes necesidades de almacenamiento.

Perchas para las botas 

Estas perchas tienen clips o pinzas para colgar las botas en posición vertical, evitando que se doblen o arruguen, y preservando su forma.

Soporte de madera 

Los soportes de madera con varillas permiten organizar zapatos, especialmente tacones altos, de manera ordenada y elegante. Los zapatos se colocan en las varillas, manteniéndolos separados y fáciles de ver.

Cesta de mimbre 

Las cestas de mimbre son encantadoras para almacenar zapatos más informales o sandalias. Además de ser funcionales, añaden un toque de estilo rústico o bohemio a la decoración.

Armario zapatero 

Estos armarios están diseñados específicamente para almacenar zapatos. Pueden tener compartimentos individuales, estantes ajustables o sistemas deslizantes para proporcionar una solución completa de almacenamiento de calzado.

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